El paciente debe encontrar la valentia para dirigir su atencion al fenomeno de su enfermedad.
Su enfermedad misma debe dejar de parecerle despreciable, y debe convertirse en un enemigo digno de su temple, una pieza de su personalidad que cuenta con una base solida para su existencia y de la que puede sacar cosas de valor para su vida futura.
Asi se pavimenta el camino para la reconciliacion con el material reprimido que se expresa en sus sintomas, mientras que al mismo tiempo se encuentra un lugar desde el que mostrar cierta tolerancia por la enfermedad.
Freud.